El Padrenuestro es la oración más conocida del cristianismo. Jesús la enseñó a sus discípulos durante el Sermón del Monte, y aparece en Mateo 6:9-13. También hay una versión más breve en Lucas 11:2-4. Durante dos mil años, millones de personas la han rezado cada día, muchas veces de memoria y sin detenerse a pensar qué dice cada línea.
Vale la pena detenerse. La oración es corta, pero está construida con mucho cuidado: empieza por Dios y termina por Dios, y en el medio pone nuestras necesidades reales —el pan, el perdón y la protección— en su lugar justo.
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✅ Join Official WhatsApp Channel 1 ✅ Join Official WhatsApp Channel 2 📄 Download Verified Document (Google Drive)La oración completa
Este es el texto, según la versión clásica de Mateo 6:9-13:
«Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.»
Antes de enseñarla, Jesús advirtió dos cosas (Mateo 6:5-8): no orar para que otros nos vean, y no usar «vanas repeticiones» pensando que por hablar mucho seremos escuchados. El Padrenuestro no es una fórmula mágica que funciona por repetirse: es un modelo para orar con entendimiento.
Las tres primeras peticiones: Dios primero
La oración empieza con «Padre nuestro». No dice «Padre mío», sino «nuestro»: oramos como hijos y como familia. Dios no es un jefe lejano, sino un Padre cercano, y al mismo tiempo está «en los cielos», es decir, por encima de todo, digno de reverencia.
«Santificado sea tu nombre» pide que Dios sea honrado como santo, primero en nuestra propia vida. «Venga tu reino» es el deseo de que el mundo sea como Dios quiere: con justicia, paz y restauración. Y «hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra» es entregar el control: que lo que Dios quiere se cumpla aquí, empezando por nuestra obediencia. Las tres primeras peticiones miran a Dios antes que a nosotros.
Las tres peticiones sobre nosotros
«El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy» expresa la dependencia diaria: pedimos lo que necesitamos hoy, no un almacén para el año. Es una oración humilde y realista, que reconoce que hasta el pan de cada día viene de la mano de Dios.
«Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores» une dos cosas que no se pueden separar: recibir perdón y darlo. Jesús lo subraya justo después: si perdonamos a otros, el Padre nos perdonará (Mateo 6:14-15). Es la petición más exigente de toda la oración.
«No nos metas en tentación, mas líbranos del mal» pide protección: que Dios nos guarde en la prueba y nos libre del mal. La oración termina con una alabanza —«porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos»— que en algunos manuscritos antiguos no aparece, porque fue una añadidura litúrgica posterior que las iglesias adoptaron para cerrar la oración con adoración.
Cómo orar el Padrenuestro hoy
Quien ora así descubre que la oración no es un monólogo, sino una conversación que ordena la vida: primero Dios, luego nuestras necesidades, y al final la confianza de que el reino, el poder y la gloria son suyos. Por eso esta oración breve ha durado dos mil años: dice todo lo que un creyente necesita decir, en menos de un minuto. Quien quiera profundizar en la confianza que hay detrás de cada línea, puede leer también qué es la fe, el Salmo 23, explicado versículo por versículo y cómo la gratitud cambia la vida.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está el Padrenuestro en la Biblia?
En dos lugares: Mateo 6:9-13, dentro del Sermón del Monte (Mateo 5-7), y Lucas 11:2-4, en una versión más breve. La versión de Mateo es la más usada en las iglesias.
¿Por qué hay dos versiones del Padrenuestro?
Porque Jesús lo enseñó en más de una ocasión y los evangelistas lo recogieron con palabras algo distintas. El significado es el mismo; la versión de Mateo es más extensa y la de Lucas más corta.
¿Hay que repetir el Padrenuestro tal cual, o se puede orar con palabras propias?
Las dos cosas. Jesús lo dio como modelo («oraréis así»), no como fórmula mágica. Se puede rezar tal cual, y también usarlo como guía para orar con palabras propias, petición por petición.
¿Qué significa «no nos metas en tentación»?
Es una forma de pedir: «no nos dejes caer cuando llegue la prueba». No significa que Dios tiente a nadie, sino que pedimos su ayuda para no ceder y su protección frente al mal.

